El domingo 28 de diciembre, distintas comunidades se unieron para recordar a la Venerable Sor Leonor de Santa María Ocampo, al cumplirse 125 años de su fallecimiento, renovando la oración y la gratitud por su vida y su testimonio.
En Sañogasta, se celebró la Santa Misa en la Iglesia San Sebastián, presidida por el P. Jorge Torres Párroco de la Parroquia Virgen de la Candelaria, acompañada por familias, amigos y miembros de la comunidad, en un clima de fe sencilla y encuentro fraterno. La jornada concluyó con un cierre musical a cargo de Ruy y Lautaro Barros.
Al mismo tiempo, en el Monasterio Santa Catalina de Córdoba, las monjas celebraron la Eucaristía y luego realizaron un gesto donde descansan los restos de Sor Leonor, confiando una vez más a su intercesión los anhelos y las intenciones de hermanas y hermanos.
Así, la memoria de Sor Leonor volvió a hacerse presencia viva, uniendo oración, historia y vida cotidiana. Amar. Confiar. Interceder.
Presencia cercana
Las imágenes de la jornada en Sañogasta revelan algo más que un acto conmemorativo: muestran una comunidad que se encuentra, que conversa, comparte el pan, la palabra y el tiempo. Entre el saludo fraterno, la mesa sencilla y los gestos cotidianos, la memoria de Sor Leonor se hizo presencia cercana.







El espacio preparado, los signos, el hábito que evoca su vida consagrada y los rostros reunidos hablan de una fe que no se queda en el recuerdo, sino que se vive en comunidad.
Como expresó una de las monjas dominicas: “Terminada la Misa, rezamos en su tumba junto con los fieles para darle gracias y pedir su presencia cercana”. Este gesto resume el sentido profundo de la jornada: una espiritualidad que convoca, acompaña y sigue caminando con su pueblo.