Hay documentos que esperan en los archivos por décadas, el momento en que alguien los encuentre y comprenda su valor. Este es uno de ellos.
Entre los papeles del Archivo del Monasterio de Santa Catalina de Siena de Córdoba – en la caja 5 de los Escritos de Religiosas- descansaba un manuscrito de 19 folios. Lo había escrito el 7 de julio de 1869 el padre Domingo Mercado, dominico. Había sido el confesor de sor Leonor durante su noviciado y también era entonces Prior del convento dminico en Córdoba. Era el sermón pronunciado el día en que una joven riojana de 27 años, Isora Ocampo, hizo sus votos solemnes y se convirtió para siempre en sor Leonor de Santa María.
Fue Monseñor José María Arancibia quien lo descubrió y transcribió. Él mismo lo contó con la sencillez que lo caracteriza: “Hace tiempo descubrí y transcribí el sermón pronunciado el día de los votos solemnes de sor Leonor. En su momento no encontré entusiasmo por este valioso documento.”
Hoy ese entusiasmo llega. Y con él, este regalo.
¿Por qué es tan importante este documento?
Porque es la única palabra predicada que conservamos del día más decisivo de la vida de sor Leonor: el día en que eligió para siempre.
No es una biografía escrita después, ni un testimonio recordado con el paso del tiempo. Es una voz que habló en ese momento exacto, ante sor Leonor presente, en el día de su profesión. El P. Mercado la conocía, conocía su historia, conocía el camino que la había traído hasta ese altar. Y desde ese conocimiento habló: de la gracia gratuita de la vocación, de la pobreza de Belén, de la obediencia del Niño, de la pureza como flor de la vida consagrada.
En sus palabras se puede rastrear el perfil espiritual de sor Leonor visto desde el interior, en el momento en que su vida religiosa comenzaba formalmente. Un testimonio de época, de primera mano, sobre cómo fue formada y hacia dónde fue orientada.
Para quienes aman a sor Leonor
Quienes la conocen saben que ella misma dejó escritos sus Cuadernos, sus memorias, pero este sermón agrega un enfoque diferenciador: la mirada de quien la acompañó espiritualmente y la presentó, en ese día único, como esposa de Cristo.
Leer estas páginas es, de algún modo, estar presentes en aquel 7 de julio de 1869. Escuchar lo que escuchó sor Leonor. Recibir el mismo llamado que ella recibió: mira y haz según el modelo que te ha sido mostrado.
Para quienes buscan inspiración en su vida, para quienes la tienen como intercesora, para quienes trabajan por dar a conocer su figura y su Causa, este documento es un tesoro que merece ser leído, compartido y meditado.
Por eso lo publicamos en cuatro entregas, con este título:
Camino vocacional de sor Leonor: obediente, pobre y casta como Jesús
Sermón del P. Domingo Mercado O.P., pronunciado el día de la profesión solemne de sor Leonor de Santa María. Córdoba, 7 de julio de 1869. AMSC, Escritos de Religiosas, caja 5. Descubierto y transcripto por Monseñor José María Arancibia.